Genomic annotation and transcriptome analysis of the zebrafish (Danio rerio) hox complex with description of a novel member, hoxb13a
Quizá deba empezar relatando por qué los genes hox son tan importantes, pero creo que sólo explicar eso me llevaría varias historias como ésta, así que por el momento conformémonos con decir que estos genes son los responsables de establecer las identidades segmentales a lo largo del eje antero-posterior del embrión en desarrollo, es decir, su patrón espacio-temporal de expresión determina qué órganos se formarán dónde. Ya os podéis imaginar el tipo de fenotipos que pueden tener estos mutantes.
Los autores reportan los resultados de varios estudios genómicos utilizando el pez cebra como modelo. El más relevante es la identificación del gen hoxb13a. Como podéis ver en la figura, el grado de conservación de la proteína en distintas especies de peces teleósteos es elevadísimo, lo que nos da una pista sobre la relevancia funcional que ésta pueda tener en el desarrollo de los peces, ya que hemos de tener en cuenta que estos son un clado tanto o más diverso y antiguo como lo son los tetrápodos terrestres. En el alineamiento aquí reproducido no se incluye ninguna especie de tetrápodo pero este gen también está presente en todos ellos, aunque la conservación de su secuencia es mucho menor, especialmente el fragmento N-terminal ya que el C-terminal codifica el homeodominio. Éste no es desde luego el primer estudio sobre los genes hox en el pez cebra, por lo que resulta bastante sorprendente que el gen no hubiese sido identificado antes. Curiosamente esto puede ser explicado por el hecho de que también en mamíferos el gen no fue identificado junto con el resto del complejo homeótico, sino algo después debido a que existe una relativamente grande separación entre él y su vecino más cercano, hoxb9.
¿Y qué es esto de "el resto del complejo homeótico"? Ocurre que estos genes, además de su papel central en el desarrollo del organismo, tienen una disposición en el genoma de lo más particular, ya que se encuentran agrupados en complejos o 'clusters' y curiosamente el orden en el que nos los encontramos en los cromosomas está inversamente correlacionado con su patrón de expresión espacio-temporal (3' es el primero y más anterior en transcribirse, 5' es el último y más posterior; se numeran del 1 al 13(14) en sentido A-P, o sea, 3'-5'). En los animales invertebrados sólo encontramos un complejo homeótico (aunque algunos como Drosophila lo presentan bipartito aunque en el mismo cromosoma), pero en todos los vertebrados hay al menos 4 (esto y el hecho de que en cordados no vertebrados el número sea menor apunta a que todos los vertebrados descienden de un linaje que sufrió dos rondas de poliploidización (dupliación de su genoma) en su evolución). En el caso de los peces teleósteos el número de 'clusters' es de hasta 8 (lo que indica que este grupo sufrió al menos otra ronda de poliploidización; uno termina pensando que estos peces del devónico debían nadar en colchicina o algo por el estilo).
Los autores no dan más información acerca del rol de este gen en el desarrollo del pez cebra ni aportan explicación alguna para la asombrosa conservación de su secuencia, pero es que no me gusta especular (ejem) y hay que hacer más experimentos (¡y yo aquí contandoos esto!)

