2009-05-26

    “La comunicación científica es demasiado importante para dejarla en manos de los científicos”

    La frase la acabo de leer en un post de Pere Estupinya, pero ya la había escuchado antes en boca de algunos de mis profesores de periodismo científico. Aquí ya hemos hablado mucho sobre los errores de los periodistas al hablar de ciencia. Pero, para ser del todo honestos, no siempre son ellos los culpables.

    Muchas veces son los propios científicos los que, al ponerse en el centro de la atención mediática, consiguen un efecto contrario al que sería deseable (que no tiene que coincidir con el deseado). Esto lo he visto en mi corta experiencia en el gabinete de comunicación de una institución investigadora pero para todos será más evidente con el caso de Ida. El científico, dejándose llevar, rebaja el rigor, o dice cosas que no aclara y generan confusión, y claro, se lía. Para evitarlo no son pocos los que proponen que la comunicación de la ciencia no la hagan los propios científicos, sino expertos en comunicación (es decir, periodistas). 

    Pero claro, el periodista, dejándose llevar por la noticia y confiando en el rigor de la fuente (¡se trata de un científico!) rebaja el suyo y no contrasta lo que le dicen. Total, no es experto y no va a saber distinguir 8 de 80. Así nacen las noticias que luego aquí y en otros sitios tanto criticamos. Esto, como regla general, lleva a que los científicos pidan que sean ellos los encargados de comunicar sus descubrimientos.

    ¿Cuál es la solución? Muy sencillo: generar periodistas especializados en comunicar ciencia, obvio. Pero lo que no es tan obvio es qué resulta mejor, dar formación periodística a científicos o científica a periodistas.

    La primera garantiza que sabrán mantener el rigor y que probablemente hagan un mayor esfuerzo divulgativo, beneficiando a la ciencia. El problema es que sus textos tenderán a ser infumables, carentes de interés periodístico o personal, algo que motive a los lectores a leer (recordemos: ya no están en la escuela). En algunos casos excepcionales pueden surgir unos magníficos divulgadores, eso sí, pero no periodistas.

    La segunda opción garantiza que el periodista aprenderá a desenvolverse en el mundo de los científicos, a manejar la jerga, saber evaluar las fuentes. Esto garantizará que sabrá encontrar lo noticioso, lo importante, detrás de cada descubrimiento, o será capaz de escribir unos reportajes que interesen a más lectores que los que ya están predispuestos a leer sobre ciencia. La pega: es prácticamente imposible que su dominio de la materia llegue al nivel de un experto, así que el rigor de sus textos dependerá en última medida de la honradez/experiencia de aquellos a quienes consulte.

    ¿Hay una tercera vía? ¿Grupos mixtos, periodistas y científicos colaborando? Esta es la vía que proponen muchas instituciones científicas, cambiando la filosofía de sus gabinetes de prensa para que pasen de ser gestores pasivos del interés periodístico a actores activos en la creación de noticias. El problema: la confusión de objetivos.

    El circo mediático formado alrededor del fósil (o del acelerador del fin del mundo, o de cualquier otro evento científico de relieve), en el que los científicos se metieron a fondo, ha servido para difundir falsedades y generar más confusión que a valorar la importancia real del hallazgo. Lamentablemente en el mundo en que vivimos a la ciencia hay que convertirla en espectáculo o si no no se le hace el más mínimo caso, como al resto de actividades culturales, deportivas o incluso políticas. Los científicos, si acceden a entrar en el juego, pueden sacar bastantes beneficios: la notoriedad atrae patrocinios, pone de tu parte comités evaluadores de la importancia de tus descubrimientos, publicas más alto, consigues más fondos y, en fin, consigues perpetuar tu actividad científica en el tiempo.

    Y quien dice científico, dice institución. Es pues fácil que los gabinetes, creados para dar difusión, degeneren en herramientas de márketing empresarial puro y duro, y es de ellos de los que beben los periodistas (científicos), quedando comprometida la veracidad de toda la cadena informativa.

    Difícil solución veo, salvo la autorregulación del propio sistema gracias a la creciente experiencia (y número) de periodistas científicos. O, claro está, que la sociedad cambie por completo su escala de valores y se oriente hacia el conocimiento en vez de hacia el entretenimiento. Por soñar que no quede.

     


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Comentarios

1
De: Anónima Fecha: 2009-05-26 10:20

Por soñar que no quede... :(



2
De: Un científico Fecha: 2009-05-27 00:08

Lo que sobran son periodistas. Es decir, lo que habría que suprimir es la carrera de periodismo y dejar que la información sea cubierta por especialistas de cada campo que hayan hecho un máster en periodismo o en comunicación.
Si ya es patético ver a un científico tratando de explicarse, haciéndolo mal y metiendo anglicismos, más patético es creer que unos señores que no saben absolutamente de nada pretendan informar sobre absolutamente todo: ciencia, economía, política, etc.
Todo aquel que controle una rama del saber sabe como se las gastan los periodistas. Ser un periodista pelado es de lo peor que hay. Pero claro, siempre se necesitaran chicas guapas y bustos atractivos para presentar un telediario y la pantallita la puede leer cualquiera.



3
De: BioMaxi Fecha: 2009-05-27 02:38

Perfecto ejemplo de la actitud que decía.

Pongamos por caso que sí, que eliminamos la carrera de periodismo y la sustituimos por cursos/especialidades/masters que harían los profesionales de distintas áreas. Científicos hablando de ciencia, economistas hablando de economía... ¿políticos hablando de política? ¿deportistas haciendo la crónica deportiva?

Aparte del absurdo, la comunicación, para ser efectiva, requiere que el emisor trabaje al nivel del receptor, y, la verdad, expertos hablando de su materia es lo peor para conseguir que el gran público se entere de algo. Por eso hace falta un intermediario, un interlocutor del nivel del receptor pero que pueda forzar al emisor primario a rebajar su nivel.

De todos modos no es mala idea que la gente que haga periodismo especializado tenga una doble titulación en comunicación y el área en que se especialice.



4
De: Anónima Fecha: 2009-05-27 10:30

[BioMaxi] Por eso hace falta un intermediario, un interlocutor del nivel del receptor pero que pueda forzar al emisor primario a rebajar su nivel.

[Anónima] Creo que Feymann dice en un libro que tengo por casa que no se trata de rebajar el nivel ni el rigor, que se trata de explicar las conclusiones y, si es posible los argumentos y razonamientos que las apoyan, en un lenguaje comprensible.

Por lo demás tienes toda la razón en la labor de "traductor" o "intermediario" del periodista entre el especialista y el público.

Hay algunos artículos científicos que cuando los comentáis El PaleoFreak o tu, por ejemplo, me resultan muy interesantes pero que al natural no me permiten apreciar su importancia real ni entenderlos bien.



5
De: Ana Fecha: 2009-05-28 17:13

Hola:

Queda claro por lo menos en ciencia que para ser un periodista cientifico tienes que primero tener las bases tecnicas en su sitio, es decir, tener una carrera relacionada con el tema sobre el que divulgas y luego trabajar en la parte periodistica. Para ser divulgador cientifico o acceder a un trabajo como divulgador cientifico, deberian primero pedir que la gente se saque su licenciatura en una rama de ciencia y luego con esta base el tener la oportunidad de acceder a un Masters en periodismo, basicamente Maxi como lo has hecho tu. No pienso que todo cientifico por el mero hecho de ser cientifico sea un zoquete en divulgacion, de hecho muchos de los mejores divulgadores cientificos son ellos mismos cientificos. Creo que hay un grupete de gente que puede tener ambas habilidades e inquietudes/intereses y a esta gente es a la que hay que poner en programas de este tipo. Ahora, la pregunta clave es, quien va a enseñar a esta gente como hacer su trabajo? Porque basicamente es una carrera nueva. En este sentido es importante el que tengais cuantas mas oportunidades sean posibles para distribuir vuestro trabajo y recibir feedback, asi como experiencia en ambientes periodicticos. El periodismo es una profesion que va a cambiar tremendamente en la proxima decada y ahi estareis para tener la oportunidad de formaros en la brecha, Finalmente comentar que espero que se os pague muy bien por vuestro trbajo, el cual es esencial. Vemos venir un futuro en el que las sociedades seran tremendamente dependientes de la tecnologia y es necesario tener al ciudadno medio bien informado en estos temas.

Un saludo



6
De: Mankel Fecha: 2009-05-28 19:56

Hola BioMaxi,

Te paso un video sobre el futuro del periodismo científico (en inglés), no lo he visto aun, pero tal vez os interese a ti o a alguno de tus seguidores echarle un vistazo.

http://mitworld.mit.edu/video/672



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