2008-12-19

    Apadrina un becario

    Esto lo escribí hace un mes para las prácticas del máster. Si lo publico hoy es por dos motivos: uno, que éste va a ser el primer año que me toca currar el 22, 23 y 24; y dos, que ya podéis compraros el calendario de 2009 de precarios.org.
    Se acercan las fechas navideñas, lo habréis notado por la proliferación de luces en las calles, los anuncios de la lotería. Pronto empezarán las galas benéficas o las campañas publicitarias de toda ONG bienintencionada, haciendo un llamamiento a nuestros mejores sentimientos (que parecen estar adormecidos el resto del año). Yo he decidido que este año voy a apadrinar un becario. Porque el becario es el esclavo de la sociedad del conocimiento, esta en la que todos los gurús dicen que vivimos. No hace falta más que darse una vuelta por cualquier institución que consideréis fuente de conocimiento. Una universidad, un centro de investigación, un periódico, lugares donde se produce conocimiento, se imparte conocimiento, se da a conocer conocimiento. Lugares donde encontraréis que el becario es siempre el escalón más bajo en la pirámide productiva, a veces incluso el más numeroso.
    Cierto es que son libres de elegir. Nadie les obliga a aceptar las becas, si lo hacen es porque quieren. Si lo que de verdad valoran son las condiciones laborales, hay muchos trabajos que ofrecen un contrato con garantías sociales suficientes a un recién licenciado. Reponedores y mozos de almacén siempre son bien recibidos, por no hablar de las cajeras o dependientas en tiendas de ropa.
    ¿Ah, que quieres trabajar “en lo tuyo”? Entonces, querido mío, tendrás que formarte. No pretenderás que te den trabajo así, recién salidito del alma mater, sin ningún tipo de experiencia laboral que demuestre que sabes trabajar. A trabajar se aprende trabajando, así que hale, no te quejes tanto y ponte a ello.
    Cualquier cosa vale con el pretexto del aprendizaje. ¿Jornadas más largas de lo reconocido por cualquier acuerdo sindical? Lógico, la inexperiencia se refleja en falta de productividad que debe ser compensada. ¿Ausencia de vacaciones dignas? Lógico, el estudiante está acostumbrado a la buena vida universitaria, tiene que aprender disciplina y respeto a la autoridad. ¿Seguro médico, prestación por desempleo, contribución a la jubilación? Lógico, eso son derechos de los trabajadores y estos muchachitos no lo son, están aprendiendo a serlo.
    Da igual que existan contratos laborales en prácticas precisamente por todas esas “buenas” razones, como da igual que cada nochevieja hagas buenos propósitos para año nuevo. La esclavitud ha acompañado al hombre desde sus inicios, así que el becario está aquí para quedarse. Y si no te gusta lo que digo, haz como yo: estas fiestas apadrina un becario.
    Ah, y felices fiestas y tal ;-)

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Comentarios

1
De: Laura Fecha: 2010-02-03 13:50

Becarios: generación perdida

Dicen de nosotros que somos gente preparada y formada: tenemos idiomas, estudios, informática y experiencia, pero ¿por qué no se nos valora como tal?

No somos jóvenes que acabamos de empezar nuestra carrera profesional, no. Somos jóvenes con diplomaturas, licenciaturas, masters y experiencia laboral. ¿Y saben cuánto nos pagan, si tenemos la suerte de estar entre los afortunados? De 300 a 600€. Me imagino que esto no sorprenderá a los empresarios, que despiden a sus empleados que llevan años contratados para ocupar estos puestos (con la misma responsabilidad y mismo horario) con becarios a los que no hay que pagar Seguridad Social, ni despido, ni vacaciones… Nos llaman trainees, becarios, estudiantes que complementan su formación y esta situación se prolonga meses e incluso años y durante ese tiempo no tenemos contrato fijo, no tenemos Seguridad Social y cuando se nos acaba la estancia en esa empresa (el máximo que se les permite por ley), vamos a la calle porque contratarnos cuesta dinero, y volvemos a empezar. De hecho, sólo se puede ser becario mientras se estudia, pero las empresas no tienen ningún problema: ellos mismos te apuntan a cursos para poder firmar los convenios.

¿Acaso se han preguntado como España remontó con la transición? La gente joven, formada o sin estudios empezaba en un empleo, en un oficio donde se les enseñaba… y a partir de ahí, si valían, estaban contratados. Y contratos indefinidos ¿también quieren eliminarlos? ¿Cómo se pagaron sus casas, sus coches, cómo tuvieron y mantuvieron una familia, cómo han pagado los estudios de sus hijos? ¿Cómo pretenden que hagamos nosotros lo mismo si no tenemos nada asegurado? Espero que todas esas personas que aprueban este tipo de “contratos”, tengan asegurada su jubilación de otra forma que no sea por lo que esperan recibir de la Seguridad Social. Porque en mí caso, y como muchos otros, tras dos años de becaria no he aportado ni un euro. Ya no pido que se preocupen por nuestro futuro (vivienda, natalidad, empleo) ni por nuestro presente (vivienda, natalidad, empleo) sino por su futuro.



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