Estos bichos se llaman precisamente hemicordados porque comparten un par de características clave con los cordados, a saber: hendiduras branquiales y un tubo neural dorsal hueco. De hecho, si no fuese porque les falta la notocorda, cualquiera diría que son unos cordados muy basales. Y ese es precisamente el problema, que cuando uno se pone a reconstruir la filogenia de los deuteróstomos, los hemicordados aparecen a veces como grupo hermano de los cordados, y otras aparecen como grupo hermano de los equinodermos.
Cualquier cosa que nos ayude a comprender mejor a estos "gusanos" será de vital importancia puesto que puede arrojar luz sobre la posición filogenética del grupo entero. Si los hemicordados fuesen hermanos de los cordados, entonces la comparación de su morfología con la de urocordados y cefalocordados sería muy útil en la reconstrucción morfológica del cordado ancestral. Pero para eso tendríamos que saber cuál es la morfología basal de los propios hemicordados.
Y ahí tenemos otro problema. Hay dos tipos de hemicordados, los microscópicos pterobranquios y los más grandecitos enteropneustos. Sin embargo había un tercer grupo, los lofenteropneustos, descrito sólo a partir de fotografías tomadas a unos gusanos espirales que habitan en las profundiades marinas, que parecía ser intermedio entre ambos y por lo tanto candidato perfecto a ancestro común.
Pues va a ser que no. Por fin se han recogido ejemplares y tomado mejores fotografías y adivinad qué. Pues que adios características intermedias. Artefactos fotográficos o buena voluntad, eso es lo que eran. Estos gusanos espirales son enteropneustos. Raritos, eso sí.

1. Holland, N. D. et al. Nature 434, 374–376 (2005).

